JULIA RODRÍGUEZ
Recorrí los pasillos del hospital con el corazón latiendo por pura necesidad, mientras el nudo en mi garganta se cerraba cada vez más. Mis piernas temblaban y sentía que iba dejando pedazos de mí.
Odiaba esa voz que me pedía que me aferrara a Matt, cuando ya no tenía sentido. ¿Cuántas mujeres en su vida había? ¿Qué significaba ese tatuaje que esa tal Rita y él compartían? Me dolía el pecho y la dignidad.
Me paré frente a mi habitación, dándome cuenta de que el par de hombres no