Se tensó por un segundo, sus ojos quemaron en mi rostro y luego me jaló para arroparme con sus brazos, reconfortarme con su calor, con su humanidad, con la que casi nadie me mostró antes de él. Pero no lloré, no tenía lágrimas, no para Georgia, no para ese momento. Ni siquiera tenía cabeza para pensar en lo que vendría después, solo quería correr, salir de esa casa antes de que mi supuesta hermana volviera y me atrapara, antes de que supiera que su obra surtió efecto y podía estar embarazada.Tras escucharlo, lo supe. Siempre quiso encerrarme, usar un hombre para sus fines retorcidos. No sabía por qué, pero hacerme daño al arrojarme contra una bestia deseosa de devorarme, incentivaba sus oscuros deseos. Georgia quería que abusaran de mí, que corrompieran mi cuerpo y alma, quizá como una venganza por lo que pasó con Dan, quizá porque era muy consciente de lo que eso conllevaría. Ella no tendría la culpa y yo… me volvería un ente sin vida tras su sucio juego.Era peor que Dan, era vil,
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