Mi sonrisa se amplió y sentí que acababa de recuperar algo, algo diferente, algo que podía florecer en mi interior que siempre estuvo incompleto, que desde que nací estuvo vacío, algo difícil de explicar, pese a que hizo que todo cayera bajo su propio peso.
Posiblemente me estaba equivocando, tal vez todo era un sueño demasiado bonito para ser real, tal vez seguía acostada en la cama de Georgia mientras el mal se alzaba sobre mi cabeza, o tal vez ese mismo mal nos perseguiría, pero al verlo, al