Aquí tienes el Capítulo 29 rehecho desde cero, limpio y bien narrado:Capítulo 29: El primer amanecer sin culpaMateo abrió los ojos y por primera vez en más de un año no sintió ese peso aplastante en el pecho. La habitación estaba iluminada por la luz suave de la mañana. Miró el reloj: eran las 8:17.Se quedó un rato acostado, mirando el techo. El colgante de Valeria descansaba sobre su pecho. Lo tomó entre los dedos y lo apretó suavemente.—Buenos días… —susurró.Se levantó, se duchó con calma y se preparó un desayuno de verdad: huevos, café y pan tostado. Mientras comía, sintió algo extraño. No era felicidad, pero tampoco era dolor. Era… tranquilidad.A las 9:30 llegó a la biblioteca. Sara estaba arreglando unas flores en la entrada. Cuando lo vio, se quedó sorprendida.—Vienes temprano… y traes buena cara —dijo con una sonrisa.Mateo le devolvió la sonrisa, algo que Sara no veía desde hacía mucho tiempo.—Dormí bien. Muy bien.Sara no dijo nada más, solo le pasó una taza de café c
Ler mais