Esa noche la cabeza de Lena estaba a punto de estallar del dolor.Llegó a su departamento en busca de una pastilla. No aguantaba más.Dejó su bolsa mal puesta en el sillón de la sala.Le dio un vistazo rápido a las llamadas perdidas. Dos eran de su padre, una de su madre y cinco de Lía, su prima, la hermana menor de Leonardo.«Si Lía se enteró es porque de verdad todo está de la mierda», pensó mientras se mordía la uña del dedo índice.¿Qué importaba la manicura?Al ver sus mensajes, leyó con algo de tristeza los que venían de su madre.Mientras que los mensajes de Lía le sacaron una sonrisa:“Perra, déjate de ser loca y contesta mis llamadas”, A esas alturas de su vida, era a la única que podía considerar mejor amiga.Fue la primera en saber sobre sus problemas para concebir. De hecho, Lía también tuvo dificultades con su esposo y ella le recomendó someterse al in vitro.La diferencia es que Lía sí había tenido éxito. Cuatro meses después de su segundo intento de in vitro, quedó emb
Leer más