Alán estaba en casa de sus padres.
La cena era un trámite. Su madre le había pedido ir, casi obligado. “Una reunión familiar", dijo. Como si eso arreglara algo.
La mesa larga. Los platos de porcelana. El mantel blanco impoluto.
Nadie comía con ganas. Todos eran conscientes del ambiente tenso.
Humberto movía la comida de un lado a otro del plato. La mandíbula apretada y esa expresión de molestia y seriedad no abandonaba su rostro.
Adriana mantenía la espalda rígida. La copa de vino en la ma