Narrado por NoahEl zumbido de los motores de la aeronave privada se me metía por los oídos, pesado y constante, como el eco de un disparo lejano. A través de la ventanilla del avión, las nubes se extendían como un desierto de algodón blanco, ocultando la Toscana, ocultando Val-de-Lune, ocultando la tierra que me había visto caer y que ahora me veía marcharme hacia Milán.Debería haber estado concentrado en lo que venía. En unas pocas horas, el doctor Baldini y su equipo de cirujanos me abrirían la columna en un quirófano de última tecnología, intentando reconectar los cables rotos de un hombre que una vez fue el General de las fuerzas armadas y un jinete de élite que dominaba los caballos más salvajes de Italia con la sola presión de sus piernas. Recordar los días en los que sentía el lomo del animal moviéndose bajo mi cuerpo, la velocidad del viento y la adrenalina de controlar una bestia de media tonelada, era lo único que solía mantenerme despierto. Pero hoy, ni el recuerdo de mi
Leer más