Habitación – Al amanecerAún desnudos, envueltos en las sábanas de lino blanco, el cuerpo de Rose descansaba sobre el de Dorian. Su cabeza reposaba en su pecho, escuchando su respiración lenta, sintiéndose protegida. Las manos de él seguían acariciando suavemente su espalda, como si no pudiera dejar de tocarla.—No sé qué hice para merecerte —murmuró ella en voz baja.—Lo mismo pienso cada vez que te miro —respondió él, besando su frente con ternura.La luz del amanecer comenzaba a colarse por las rendijas de las cortinas.….Aunque Dorian le había pedido que se quedara en casa al menos unos días más, Rose se negó rotundamente. No quería que los rumores, la presión mediática o los fantasmas del pasado la obligaran a esconderse. Si lo hacía, solo confirmaría lo que no era cierto: su supuesta culpabilidad. Ella no tenía nada que esconder. Su dignidad, aunque herida, seguía intacta, y su fuerza, alimentada por todo lo que había vivido, se mantenía firme.Dorian la había mirado en silenci
Leer más