No estaba lista para lo que pudiera encontrar en esa boda… pero sí sabía algo: ya no era la misma Rose de antes. Ahora, había una vida creciendo dentro de ella, y por esa vida… ella se haría más fuerte que nunca.…El gran día había llegado. La catedral estaba decorada con flores blancas, doradas y detalles elegantes que reflejaban la obsesión de Isabel por la perfección. Era una boda sacada de una revista, lujosa, deslumbrante… y completamente vacía de amor.Los invitados charlaban en voz baja, murmurando elogios por la organización del evento, sin saber la tormenta interna que se desataba en los corazones de los protagonistas.Rose estaba sentada junto a Dorian, vestida con un elegante vestido azul marino que delineaba sutilmente su figura. A pesar de su embarazo, se veía radiante. Dorian no dejaba de mirarla con orgullo, y en el momento en que el piano comenzó a tocar la marcha nupcial, él tomó su mano y la besó con suavidad, como queriendo recordarle que ella era su presente, su f
Leer más