A unos cuantos kilómetros de ahí, en la manada Colmillo de Sangre, el ala de sanación huele a hierbas amargas, alcohol y carne quemada.Algunos de los lobos han salido a hacer reconocimientos y se han encontrado a lobos rebeldes, de esos que no siguen manadas ni reyes, y que se entrometen en los reinos sin piedad. La noche los ha regresado con heridas profundas, pero que sanarán.En una sala privada, Kian está sentado en el borde de una camilla, con el torso desnudo y envuelto en vendajes apretados, quisiera acostarse, pero el solo mover un milímetro su cuerpo ya le duele.Cada respiración es una tortura, las costillas que Lía le rompió están sanando, pero el proceso es lento y doloroso, para un lobo no debería ser tanto, pero de quien vino el ataque…Sin embargo, el dolor físico no es nada comparado con la humillación que le quema como ácido.Aprieta los puños sobre las sábanas, recordando la mirada de desprecio de Magnar y, peor aún, los ojos violetas de la maldita sirvienta, mientr
Leer más