El Gran Salón del Palacio Real resplandece como antes no lo había hecho ante la llegada de un general. Cientos de velas de cera blanca iluminan las mesas largas repletas de comida, vino y trofeos de caza.
La música de los violines intenta cubrir el ruido de las risas y los brindis, pero para Lía, el ambiente es sofocante. Si con suerte soportó el año anterior el cumpleaños del Alfa de su manada, esto para ella es mucho peor.
Se ha dado un baño rápido y se ha puesto una túnica limpia de lana gri