El sobre manila había aparecido bajo su puerta como una serpiente deslizándose en la oscuridad.Aryanna lo descubrió cuando regresó del baño a las cuatro de la madrugada, incapaz de dormir después de la confrontación con Silvain. El papel manila contrastaba contra la alfombra persa, demasiado deliberado para ser accidental, demasiado oportuno para ser inocente.Sus manos temblaron cuando lo recogió. No había remitente, ni nombre, ni marca alguna que indicara su origen. Solo el peso inequívoco de documentos en su interior.Se sentó en el borde de la cama, el corazón martilleando contra sus costillas. La lámpara de noche proyectaba sombras alargadas sobre las paredes, convirtiendo su habitación en un teatro de siluetas amenazantes. Abrió el sobre con cuidado, como si contuviera algo que pudiera explotar.Los primeros documentos eran copias de reportes po
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