[Meivi]
—¿Estás segura de lo que dices? —pregunté, sin levantar la voz, aunque por dentro sentía un nudo en el estómago.
Valeria, mi mejor amiga, me miraba desde el otro lado de la mesa con el ceño fruncido y el móvil en la mano. No era el tipo de persona que exageraba, pero su expresión lo decía todo. Estaba furiosa.
—Segurísima —dijo, pasándome el teléfono—. Acaban de publicar una nota en una de esas revistas de farándula. Tu encantador ex decidió abrir la boca otra vez.
Tomé el teléfo