Danna agarró la corbata de John sin pensarlo, tiró de ella hacia sí y lo besó. Fue un gesto decidido, cargado de emoción. Él reaccionó al instante, sujetándola con fuerza de las caderas, devolviéndole el beso esta vez con la misma intensidad, como si hubiera estado conteniéndose hasta ahora.Cuando se separaron apenas, ella apoyó la frente en su pecho.—Tal vez podamos ir a casa de mis padres —dijo en voz baja—, luego de recoger mis cosas… para irme contigo a tu departamento. Los hará felices saber que van a tener todo a su nombre.John sonrió, una sonrisa lenta, satisfecha, como si esa idea le acomodara exactamente donde quería.—Lo estarán —respondió—. Mucho.Antes de que pudiera decir algo más, una voz interrumpió desde afuera.—Señor, espere un segundo, déjeme anunciarlo…Era Sofía.El sonido de sus pasos acercándose fue suficiente. Danna reaccionó de inmediato. Se bajó de la mesa con rapidez, alisándose la ropa, mientras John se apartaba de ella sin perder la compostura, volviend
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