John pareció darse cuenta de su hambre también, porque de repente se incorporó y tomó su plato vacío con desgana, dejándolo a un lado. No necesitaba la bandeja en medio de ellos para seguir comiendo.
Esa mañana había algo en él... una urgencia casi animal, como si necesitara demostrarle a Danna cuánto la deseaba.
Y no necesitaba palabras para hacerlo.
Él tomó sus muñecas, sujetándolas con firmeza pero ternura sobre su cabeza, y se inclinó sobre ella hasta tenerla atrapada por completo.
La pres