OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 46.
Escuché el disparo.El sonido fue seco, brutal, tan cercano que sentí cómo vibraba en mis oídos. Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente: me encogí de forma instintiva, cerrando los ojos con fuerza, esperando el dolor, esperando el impacto, esperando el final.Pensé que ese era el momento, que todo terminaba ahí… Pero el dolor no llegó.En lugar de eso, escuché un grito desgarrador, uno que no era mío.Abrí los ojos, confundida, con el corazón desbocado y la respiración completamente fuera de control. Durante un segundo no entendí nada. La escena frente a mí parecía irreal, como si el mundo se hubiera detenido y luego reiniciado de forma abrupta.Rebeca estaba de rodillas, sujetándose el hombro con una mano mientras gritaba de dolor y furia. El arma había caído varios metros más allá, deslizándose por el asfalto hasta detenerse en un charco de luz.Mi mirada se desvió lentamente. Detrás de mí, al otro lado de la carretera, estaba Héctor, de pie, con el arma levantada, y con sus ojos fi
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