El jardín de la mansión todavía tenía huellas de la pelea en la nieve, marcas de botas, sangre seca de Dimitri, el Maybach desaparecido y las huellas de zapatos y neumáticos. La familia estaba reunida en el salón, la tensión pesaba demasiado en el aire, Nikolai llorando en brazos de doña María, Alexei abrazado a Sofía, y Ana estaba sentada en el sofá con ojos verdes hinchados de tanto llorar. Viktor caminaba de un lado a otro, con el móvil en mano, voz baja pero urgente, al otro lado se escucha la voz de quien contestó. —Sí, soy yo. Necesito ayuda. Dimitri fue secuestrado hace un par de horas. Cuatro hombres, abrigo negro, sombreros oscuros, ojos verdes en uno de ellos, se lo llevaron en mi Maybach. Dirección posible... viejo almacén en el distrito industrial o ruta al norte. Punto de encuentro, Mirror Company, último piso, como antes. Trae lo que tengas. Rápido. Cuelga y respira hondo, sentía sus ojos aún con lágrimas contenidas y le tocó parpadear rápidamente para no verse vuln
Leer más