Una noche con mi padrastro multimillonario
La noche del baile de graduación, yo era la estudiante más brillante de toda la universidad, pero terminé encontrándome con la traición de mi novio en la biblioteca. Desesperada, entré en un bar sombrío y conocí a un hombre. Fue una locura en la que ni siquiera intercambiamos nombres. Pensé que esa noche no era más que una vergüenza que debía enterrar en mi vida, pero cuando volví a casa al día siguiente con el corazón destrozado, lista para empezar una nueva etapa, me encontré con la escena más absurda de todas:
Mi madre, radiante de felicidad, me presentó al hombre que tomaba de la mano: "Gabriela, él es Alejandro, mi prometido".
El hombre estaba allí, con la mirada fría como el hielo, actuando con la calma de un extraño. Sin embargo, su mandíbula tensa y ese temblor incontrolable lo delataron por completo. Los susurros, la pérdida de control y los encuentros de aquella noche se habían convertido ahora en una enorme mentira disfrazada de "lazos familiares".
Cuando el deseo se transforma en tabú y el amante está a punto de convertirse en "padre", en este banquete de la alta sociedad, ¿quién es la verdadera presa?