Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí.
Lucía Flores lo dio todo por amor. Trabajó día y noche para que su novio, Fernando, pudiera convertirse en abogado, postergando su propio sueño de ser veterinaria. El plan era simple: casarse y construir un futuro juntos. Pero el día de su boda, Lucía llega a la iglesia solo para descubrir la traición más cruel: Fernando se está casando con Victoria Navarro, una rica heredera que puede darle el estatus que Lucía nunca tuvo.
Humillada, con el vestido de novia puesto y las maletas en la calle, Lucía cree que su vida ha terminado. Hasta que una limusina negra se detiene frente a ella.
Alexander de la Vega, el magnate más codiciado y cínico de la ciudad, necesita una esposa urgentemente para no perder su herencia millonaria. No cree en el amor, y al ver a Lucía destrozada, ve la oportunidad de negocio perfecta: una mujer desesperada que necesita protección tanto como él necesita un anillo en el dedo.
Él le ofrece un contrato innegable: casarse con él, fingir ser la pareja perfecta y, a cambio, él cumplirá todos sus sueños profesionales. La única regla es simple: prohibido enamorarse.
Pero cuando el dolor del pasado de Alexander choque con la dulzura de Lucía, ambos descubrirán que los contratos se pueden romper, pero los corazones, a veces, eligen sin pedir permiso.
Fernando la cambió por dinero. Alexander la eligió por conveniencia. Pero será Lucía quien decida quién merece su corazón.