Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
No Juzgues La Portada

No Juzgues La Portada

Me llamo Amelia, y hace un año me enamoré perdidamente de Daniel, un chico que me cautivó y me hizo vivir la mejor de las historias de amor, pero también la decepción más grande que una chica puede pasar: una violación. Y hoy, a pesar del tiempo no logro recuperarme del dolor que me causó, haciendo casi imposible que me fije algún chico. Hasta que llegan los hermanos O'Pherer, Gabriel y Rámses, con sus rostros atractivos, sus sensuales acentos extranjeros, sus músculos definidos y siendo tan distintos como el agua y el aceite. Rámses, es un francés de pocas palabras, a simple vista pedante, reservado y con un pasado problemático, seguro de esos que arrastran a los que se acercan a su vórtice. Gabriel, en cambio, es un portugués atractivo, dulce, carismático, simpático y con todos los atributos que me hacen suspirar y que prometen hacerme creer una vez más en el amor. Decir que el me gusta es poco. Solo hay un pequeño problema, a mi me gusta Gabriel el novio de mi mejor y única amiga y yo le gusto a Rámses, su hermano y mi mejor amigo. Y como si eso no fuese suficiente, Daniel insiste en regresar a mi vida. No se apresuren a juzgar la portada, ni siquiera esta sinopsis, porque nadie sabe lo que oculta un corazón. Nadie sabe lo que oculta el mío
Romance
109.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
¡Amigas, nos divorciamos juntas! ¡Adiós a los infieles!

¡Amigas, nos divorciamos juntas! ¡Adiós a los infieles!

Mi mejor amiga, Dora, y yo nos casamos con los hermanos Delfin: yo con Oliver, un obstetra reconocido, y ella con Otto, CEO de una farmacéutica. El día de mi cumpleaños, la mujer que mi esposo siempre ha amado me envió el cadáver de un gato callejero, y el susto me provocó un parto prematuro y una embolia. Llamé a Oliver para pedir ayuda, pero él prefirió atender el parto de la perra de su amante. Al final, fue Dora quien me operó y llamó a Otto para pedirle un medicamento esencial para mi bebé. Otto, tan despreocupado como su hermano, se negó: estaba muy ocupado preparando un caldo para la misma perra. Mi bebé murió, y con él, una parte de mí. "Quiero divorciarme," le dije a Dora. "Yo también," respondió ella. "¡Esos infieles no merecen tener esposa!" Cuando pedimos el divorcio, los hermanos finalmente se alarmaron.
Cuento corto · Romance
4.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
Oscuros Secretos

Oscuros Secretos

Rose V. P.
"Todo se volvía confuso, no podía confiar en nadie, y él era el único que venía a derribar si mi permiso el muro que había creado. Él podía explicármelo todo, sobre aquello que desconocía, todo sobre lo irreal. Porque él tampoco era un... humano. Tardé en asimilar eso. En gran parte no entendí rápidamente lo que quiso explicar. —¿Y tú qué eres? —Inquirí, al decir que "éramos hijos de los hombres" él y yo no nos incluíamos. Tardó en darme una respuesta. —No me lo creerías. —¿Después de todo lo que ha pasado? ¿En serio? Vamos —Insistí—. No puede ser tan malo. ¿Qué podría ser tan malo como para que no quisiera contármelo? Respiró profundamente, como si debatiera con su yo interno. —Nos hacemos llamar y nos conocieron como los Vigilantes —Respondió sin verme. De todos modos, aún sabiéndolo, escucharlo... mi corazón cayó a tres metros bajo el suelo. Las atrocidades que habían hecho ellos, todo lo que había leído sobre ellos, ellos eran... Me quedé en silencio, la habitación oscura ocultó el miedo irracional que sentía, él no iba a hacerme daño ¿o sí? —Eres un... —No podía pronunciarlo, las palabras no salían de mí boca. —Un ángel caído —terminó por mí."
Romance
107.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Amor Clandestino

Amor Clandestino

Amor Clandestino La historia de Jazmín Zabaleta y Rodrigo De la Sierra. La primera vez que morí, tenía 18 años, cuando me enamoré de Rodrigo, el hombre más guapo del mundo, al que le entregué mi vida, mis sueños y mi corazón, pero para él yo fui sólo un juego, el mejor negocio de su vida y lo que es peor... Su amante. El mejor negocio de mi vida fue Jazmín Zabaleta, me sacó de mi situación económica y gracias a ella tuve la vida de rey, de la que soy digno y cuando pensé que nada podía perder en esa negociación, por ella perdí todo, mi matrimonio pero sobre todo mi corazón... Cayendo con ella, en las redes de un amor clandestino.
Romance
108.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
Difícil Regresar al Pasado

Difícil Regresar al Pasado

Mi hermanastro me odiaba. Detestaba la llegada de mi madre y la mía. Realmente, aborrecía que rompiéramos con la aparente armonía de su hogar. Siempre que me veía, ponía cara de desagrado y me decía que era repugnante, preguntándome maliciosamente cuándo me moriría. Luego, hice lo que él deseaba. Pero se arrepintió, y comenzó a llorar y a suplicarme que regresara, alegando que nunca debería haberse separado de mí, que no debería haber sido tan cruel. Sin embargo, yo ya estaba muerta. ¿A quién creía que le mostraba aquel profundo afecto?
Cuento corto · Romance
7.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Virgen por Cinco Años

Virgen por Cinco Años

Llevaba cinco años con Diego Íguez, mi Alfa, y aún seguía siendo virgen. La noche de bodas, desnuda, con el corazón a mil por hora, me armé de valor para abrazarlo. Pero él se apartó, su rostro serio, y dejó escapar las palabras que ya rondaban mi mente como una pesadilla: —Lo siento, Fiona Tónez, tengo una obsesión con la limpieza. No puedo aceptar el contacto físico, por favor, dame un poco más de tiempo. En ese momento, mi corazón se hundió. Pero al ver la angustia en sus ojos, traté de convencerme de que no era que no me quisiera, sino que tenía un problema que necesitaba resolver, y por eso me pedía más tiempo. Así que esperé... cinco largos años. Hasta que, en nuestro quinto aniversario, crucé kilómetros bajo la lluvia con la esperanza de verle sonreír. Lo conseguí. Vi su sonrisa, esa sonrisa llena de ternura, y esa mirada que siempre me había cautivado... Lástima que no fuera para mí. Ese Alfa, que tanto hablaba de su obsesión con la limpieza, estaba arrodillado frente a Paula Rosales, descalzándola con una ternura exagerada, secándole los pies y calentándolos con sus manos, como si ella fuera la única persona que importara en el mundo. Suspiró, mirándola con esa ternura de siempre, su voz suave, casi en un susurro. —Paula, ¿no te cansas de que te lo diga? Te vas a resfriar. ¿Qué harías sin mí? En ese momento, mi mundo se vino abajo. Finalmente lo entendí: la obsesión por la limpieza también tenía sus preferencias. Y yo era la que no podía tocar. Sin hacer ruido, me quité el anillo que había llevado durante cinco años y, sin pensarlo más, me perdí bajo la lluvia, sin mirar atrás. Más tarde supe que, en un intento desesperado por recuperar mi amor, había comprado las rosas más caras. Pero la Fiona que lo amaba sin reservas, entregada por completo, ya no existía.
Cuento corto · Hombres Lobo
9.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
Estrella del alba

Estrella del alba

Jose Paniagua
La lluvia asomó en mis ojos como una serenata de violines y rasguños de un piano , sentía como cada lágrima bañaba mis mejillas con un tono de melancolía sustrayendo toda mi soledad y tristeza, no quería llorar pero quién soy yo para dar órdenes a un cuerpo muerto, a pesar de mi soledad obvia sentía vergüenza de mí mismo, sentía vergüenza de haber acabado así, me acurruque entre una de las esquinas de este pequeño cuarto, con un frío que cada vez cortaba más mi respiración y cubrí toda mi cabeza con mi abrigo, creo que si hubiese podido decir adiós no dudaría ni un segundo, pero ni siquiera eso pude haber hecho, mi respiración poco a poco fue decayendo, las heridas a pesar de no haberse infectado dolían como puñaladas, el desgaste mágico también cobraba su sacrificio y sentía como cada vena de mi cuerpo palpitaba, todo eso combinado con la deshidratación y la ansiedad me convertían en un homúnculo de mierda, fui cediendo ante el descanso necesario, me acurruque aún más y dejé descansar totalmente mi cuerpo.
Fantasía
108.5K leídosOngoing
Leer
Añadido
El secreto del Príncipe

El secreto del Príncipe

Cuando cumplí dieciocho años, mi madre me envió a vivir con mi tía al Reino de Steiggad; un pueblo regido bajo la monarquía del Rey Idris. Jamás me explicó los motivos… Y a veces me pregunto si habría preferido que no lo hiciera. En este pueblo ocurren sucesos inexplicables. Cuando cae la noche, las sombras se enroscan alrededor de los árboles y el peligro acecha. Steiggad no es lo que parece… Y yo tampoco. En este lugar reinan las amenazas y los secretos… Pero, tal vez, el más grande de ellos sea ese que descubrí en aquella noche. El secreto del Príncipe.
Fantasía
107.7K leídosOngoing
Leer
Añadido
El Arrepentimiento Del Alfa Tras Elegir A Su Cuñada

El Arrepentimiento Del Alfa Tras Elegir A Su Cuñada

Habían pasado cinco años desde que mi pareja, Esteban Blackwood, me había marcado en secreto, tras lo cual, su hermano, el alfa de la Manada Sombra Lunar, había muerto en la guerra territorial. Para convertirse en el siguiente alfa de Sombra Lunar, Esteban había heredado todo lo que su difunto hermano había dejado atrás. Incluida su viuda: Victoria. Después de cada noche que Esteban compartía la cama con la mujer de su difunto hermano, me abrazaba y me susurraba palabras de consuelo: —Otoño, solo espera un poco más. En cuanto Victoria quede embarazada, celebraremos nuestra ceremonia de apareamiento. Ese era el único requisito que la manada le imponía para heredar el puesto de alfa. En los seis meses desde nuestro regreso al territorio de Sombra Lunar, Esteban había ido a las habitaciones de Victoria incontables veces. Al principio, era una vez al mes, pero, con el tiempo empezó a acudir día por medio. Finalmente, después de incontables noches esperando sola hasta el amanecer, llegó la noticia: Victoria estaba embarazada. Pero, junto con ese anuncio llegó otro: Esteban y Victoria celebrarían su ceremonia de apareamiento. —Mami, ¿alguien va a tener una ceremonia de apareamiento aquí? —me preguntó mi hija. Miré alrededor, observando el fuerte contraste con nuestras humildes habitaciones. El salón principal estaba repleto de flores y globos. La gente iba y venía, preparando todo con entusiasmo. Abracé a mi hija, aún tan inocente, y dije: —Sí, mi amor. Tu padre va a tener una ceremonia de apareamiento con alguien a quien ama. Eso significa que ha llegado el momento de irnos. Esteban nunca entendió que a los lobos de la Manada Media Luna Plateada no nos importaban las llamadas ceremonias de apareamiento. En Media Luna Plateada, las lobas eran veneradas. Mi madre era la actual alfa, y yo solo necesitaba darle un heredero a la manada para reclamar su lugar. Pensando en esto, marqué un número que no llamaba desde hacía cinco años. —Mamá, ya tengo un heredero.
Cuento corto · Hombres Lobo
9.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Mi esposo me encierra en el congelador

Mi esposo me encierra en el congelador

Como hice que el primer amor de Fernando Ruiz se diera una ducha fría, Fernando me encerró en el congelador y le puso candado. —¡Milena se resfrió, así que tú vas a sufrir con ella! —me gritó. Desesperada, me aferré a la puerta pidiendo ayuda, pero solo estaba Milena: —Ya ves, Fernando me adora, y yo… ¡no puedo contradecirlo! —dijo, mientras ponía la temperatura más baja y soltó el anti polvo que cubrió la caja dejándome sin visión. Ella ajustó el congelador a la temperatura más baja, y la funda antipolvo bloqueó mi último rastro de visión. Cuando Fernando regresó de su luna de miel, por fin se compadeció y dijo que me dejaría salir. —Te perdono por esta vez, ¡pero hay de ti, si te atreves a meterte con Milena de nuevo! Ya no lo haré, porque para entonces ya me había convertido en un enorme bloque de hielo que se hacía añicos al menor roce.
Cuento corto · Romance
8.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
1
...
454647484950
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP