El Mayor Error del Millonario
Harriett Edwards ha estado enamorada de Damien Daniels desde la infancia, así que cuando ambos padres organizan su matrimonio, ella acepta encantada, aunque era plenamente consciente de que no era lo que Damien quería. Durante los tres años de su matrimonio, le dedicó su vida con la esperanza de poder hacerlo cambiar de opinión y, eventualmente, conseguir que se enamorara de ella.
Todo se desmorona cuando alguien fabrica una foto en la que parece que ella engaña a Damien con su hermano, Adrian. Después de ver las imágenes, él dijo fríamente: “¡Quiero el divorcio!”
Y aun cuando ella le confesó su amor, su respuesta fue fría y dolorosa: “Lo sé. No importa. Yo no te amo.”
Lo que él no sabía era que en su mano estaban los resultados de una prueba de embarazo, fruto de un error que él mismo cometió en estado de embriaguez.
Años después, ambos se encuentran en la boda de un amigo y él se sorprende al verla con un par de gemelos idénticos que se parecen muchísimo a él.
“¿Son míos?” preguntó.
Harriett se rió y respondió, recordando sus propias palabras: “No importa, Damien. No necesitan un padre.”