MI ALFA DE LA CIUDAD
Tres meses. Eso es todo lo que Melisa Valerius tiene antes de convertirse en propiedad de la Casa Vex, una familia tan cruel que sacrifica a sus primogénitos a la diosa lunar. Su prometido, Rourke Vex, tiene ojos muertos y una sonrisa que promete solo dolor. Su padre está demasiado aterrorizado para desafiarlos, eligiendo el sacrificio de su hija sobre la destrucción de su manada.
Pero la madre de Melisa guarda un secreto: una profecía susurrada por una hechicera años atrás. Un Alfa, el más poderoso jamás nacido, sobrevivió a la masacre de los Vex y huyó a la ciudad. Ha estado escondido entre humanos, sanando, volviéndose más fuerte. Y es el único que puede destruir a la Casa Vex.
Melisa tiene tres meses para encontrar a este extraño en un mundo que no conoce, una ciudad de millones. Debe convencerlo de que regrese. Debe convertirse en su compañera.
Es imposible. Es una locura. Es su única esperanza.
Armada solo con un cuchillo de caza, algunas monedas de plata y el colgante encantado de su madre, Melisa escapa hacia el bosque. Detrás de ella, la Casa Vex la cazará. Adelante yace lo desconocido: un hombre que quizás no quiera ser encontrado, un futuro que podría ser libertad o muerte.
Pero quedarse significa convertirse en un fantasma. Un vientre. Un sacrificio.
Encontrará al Alfa del Bosque. Hará que la vea. Luchará por su vida, aunque le cueste la muerte.
Porque cualquier cosa es mejor que pertenecer a Rourke Vex.