CAPÍTULO 75.
En el Valle de las Sombras, también la tierra tembló.
Maerthys estaba agachada, removiendo una pócima espesa que despedía un humo gris y pesado. El círculo de velas negras que la rodeaba titilaba débilmente, como si presintieran el desastre.
—Que nadie la vea, que nadie la huela, que nadie la encuentre… —murmuraba, concentrada.
Emma yacía en un rincón, inmóvil.
El suelo crujió con fuerza. El cuenco vibró en sus manos.
Maerthys alzó la vista, inquieta.
—¿Qué fue eso?
Cuando Maerthys volvió a mir