Mientras Melany se preocupa por su esposo, Fabricio hace todo lo contrario, esa tarde discutía con unos hombres cerca de la playa.
—¡Señor Miller, no tiene escapatoria o entrega la mercadería, o su esposa pagará las consecuencias! El hombre que lo amenaza es algo tosco y no muestra nada de empatía.
—¡Haga lo que desee! En los últimos meses, no he podido conseguir más chicas. La policía me sigue los pasos, estoy en el ojo del huracán.
Estos hombres trafican y prostituyen chicas, llevan vario