—¡Sabía que eras tú! ¡Hoy me he despertado con este exquisito aroma!
Yeimy se giró y lo recibió con una sonrisa y le dijo. —¡Siéntate, preparé tus cupcakes favoritos, los de limón para el gruñón! La joven le sirvió un café humeante y postre dulce. Totalmente algo diferente a lo que exige en su oficina.
¡Sabes cómo hacer que comience bien mi día! Ángel le dio una mordida a uno de los cupcakes y este se deshizo en su boca. —¡Oh por dios, te necesito aquí todo el tiempo! ¿Cómo fui capaz de sobr