Hay verdades que duelen y que destrozan el alma. Ser traicionado por una persona que tanto amas, no es sencillo, y mucho menos, si la persona es quien te trajo al mundo.
Julián, no comentes nada de esto con nadie, ni siquiera con Melany. Ya veré cómo le hago, ella tiene que recordar todo. En ese momento, Ángel se puso de pie, y cuando abrió la puerta, Melany apareció frente a él, y le mostraba una gigantesca sonrisa.
—¡Terminé de archivar lo que me pediste, deberías de darme un reconocimiento,