—No podemos dejar que se vaya —Camila sube a su auto.
—Tú la buscas por la avenida y yo por aquí cerca, no puede haber ido muy lejos.
Sebastián camina cerca de la residencia y se detiene a cada cuadra para mirar a los lados.
—¿Dónde se metió esa maldita?
Yolanda con respiración agitada espera dentro de un contenedor de basura.
Sebastian se da vuelta para irse cuando un ruido llamó su atención.
—¡Párate Yolanda!
Ella corría lo más rápido que podía, el semáforo estaba a punto de cambiar.
Yolan