—Señor, López. ¡Al fin llega! —Andrade toma el saco de Robert y lo guinda en el perchero.
—¿Y esa cara de velorio? — Robert se siente agobiado y no quiere más problemas, aunque la cara de su hombre de confianza es señal de problemas lo anima a hablar.
—La presión de los socios accionistas comienza a generar inquietud, Diana Reyes debe regresar.
Robert se afloja el nudo de la corbata, sintiéndose agobiado por los múltiples problemas.
—Necesito encontrar a Diana Olmos — dijo al ver a su emplead