CAPÍTULO 63. Un trato con el fiscal
Los gritos de Amaranta se escuchaban al otro lado del país, pero Gael parecía simplemente consternado. Cuando los policías lo sacaron de aquella oficina.
Norton se había hecho pasar como fumigador, y él y su equipo habían colocado cámaras y micrófonos por todo el despacho de Ángel. Por eso el gemelo había esperado a que su padre saliera de la casa para echar a su madre, esperando que ella lo llamara y Gael fuera a encontrarlo en la oficina.
Una hora después, el hombre despotricaba contra todos