CAPÍTULO 101. Una nueva aventura
Seis años después.
Sammy sonrió viendo cómo Alejandra saltaba por encima de su padre, agarraba la sillita pequeña que estaba detrás de su mesita del té y le daba con ella.
—¡Alejandra! —gritó su madre y la niña se quedó paralizada, con los ojos muy abiertos, mientras Darío se frotaba la pantorrilla—. ¿Por qué le estás pegando a tu padre con eso?
La niña hizo una mueca y luego se encogió de hombros.
—¡Pues es cuando papi está en la jaula tú siempre le gritas «dale con la silla»! Y él nunca tiene