CAPÍTULO 64. ¿De verdad tienes un... en el...?
—¡Hey, hey! Vamos, separación. Que corra el aire… —oyeron tras ellos y Ángel estalló en carcajadas.
—Abrázame más a ver si le salta una vena de la frente —murmuró y Sammy cruzó las piernas alrededor de uno de sus pies como si fuera un monito colgado.
—¡Estás buscándote subir al cielo antes de tiempo, Angelito! —lo amenazó Darío, pero todos podían ver la sonrisa velada en sus ojos.
—¡Ay por favor, los dos sabemos que esta mujer solo se quedó contigo porque estás más grande, Míster Musculitos! ¡P