CAPÍTULO 26. Una batalla a punto de comenzar.
Darío Rivera podía decir que le había tenido miedo a muy pocas cosas en su vida, y ciertamente jamás a las personas; pero cuando vio aquellos barcos acercarse, supo que la hora de pelear había llegado, y que llevaba todas las de perder.
Le dio la mano a Sammy y regresaron a la casa, dejaron todo limpio y recogido y se alistaron en el muelle.
Sobra decir que las caras de quienes llegaban eran de absoluta sorpresa. Esperaban cualquier cosa menos ver personas en la isla, sobre todo gente que no co