CAPÍTULO 14. ¡Ese no es el uso adecuado!
Sammy apoyó la frente en las losas frías de la pared mientras abría la ducha sobre su cabeza. Odiaba haber reaccionado así, no era una niña de dos años para estarse asustando con un pen3… ¡Pero es que aquello no era un pen3, era un maldit0 monstruo!
Apretó los ojos cerrados y se rio, parecía una adolescente, pero era que hacía tanto tiempo que nada ni nadie le despertaba un sentimiento como ese… una necesidad como esa…
La piel se le erizó recordando la forma en que la había tocado, todo lo que