Se acercó a ella y, silenciosamente, pidió permiso para sentarse en la camilla.
Jaya se tensó, preparándose para ocultar su dolor. Si él se enteraba que había sido apuñalada, tenía miedo que utilizara sus recursos como abogado y espesara la situación. Tenía miedo de lo que pudiera sentir, de su reacción, pero más zozobra le generaba la vergüenza por haber llegado hasta ese punto en la vida. Tampoco quería que supiera que Karim la descubrió, no hasta saber cómo serían las cosas de ahora en adel