El abogado lanzó un suspiro después de su trago.
Se inclinó hacia adelante, brazos sobre la mesa, mordió su labio inferior, mirando a su amigo a la cara.
—Lamentablemente sí la vi —ya no reía—, pero no puedo contarte nada más.
Max se extrañó bastante al escuchar eso.
—¿Por qué? ¿Tan malo fue?
Adam abrió los ojos de par en par y rió nuevamente.
—Malo, dices. —Risas, negación con su cabeza—. Fue el maldito peor encuentro que he tenido en mi desgraciada vida.
Max se enderezó un poco, entró e