Camila
Hubiera querido que Julián me acompañara, pero las cosas en Libertaria para él no estaban mejor. Si yo me enfrentaría a las acusaciones de Emilio en el Tribunal de Familia, él iba a asumir su nuevo puesto como Jefe de Redacción de la Sección de Política, un cargo menor al que ostentaba, por lo tanto, era una especie de degradación laboral.
La sala de espera del Tribunal se sentía fría, el murmullo de las personas a mi alrededor me aturdía, no dejaba de pensar en posibles escenarios.
—Pr