Lyra
Nuestra reconciliación no solo trajo consigo una felicidad enorme a mi vida, sino también a todos los que nos rodeaban. Amelia era la más feliz ante la idea de que pronto le diéramos un nieto. No habíamos necesitado decirle sobre la vasectomía; Amelia simplemente lo averiguó por su cuenta, y mi esposo tuvo que sufrir un inesperado jalón de orejas por hacer lo que ella calificaba como «la tontería más grande del mundo».
Con respecto a Karime, ella se había retirado del ojo público, pues l