Capítulo 9
Dylan frunció apenas el ceño; una punzada extraña le cruzó por dentro. Se masajeó la sien, empujó hacia abajo esa sensación de desajuste y dijo:

—La sesión del consejo no puede empezar tarde.

Mía se incorporó aún envuelta en la sábana; con la punta de los dedos dibujó círculos en su espalda.

—Entonces… ¿vuelves temprano hoy?

El rubor satisfecho le avivaba las mejillas; en los ojos, sin embargo, le brilló un cálculo frío. Apenas Dylan salió, Mía tomó el celular y llamó a Clara.

—Te lo dije —la vo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP