Daisy ansiaba descubrir cómo Fernando había dado con su apellido. Sin embargo, él no respondió, ni dio señal alguna de seguir la charla.
[T: ¿Se quedó dormido?]
Bufó Daisy, tirando el celular a un lado. Trató de dormir un poco, pero no había caso.
La confusión la mantenía con los ojos abiertos.
Finalmente, tomó el teléfono y marcó una llamada de voz a Eliot.
Sabía que a esa hora no era muy decente llamar, pero lo hizo adrede: si no fuera por él, ni siquiera habría entablado tanto contacto con Fe