Aunque lo formuló como pregunta, su tono sonaba a afirmación.
Desde que llegó a la mansión De Jesús, siempre había sentido afinidad con el "chef" del lugar, pues la comida era exactamente de su agrado; incluso superaba las habilidades de Enzo, a quien consideraba muy bueno.
Resultó que ese misterioso chef era el propio Javier.
Él rio con cierta timidez.
—Vaya, lo notaste al primer bocado.
Daisy sintió ternura, pero también algo de inquietud.
—No te esfuerces tanto la próxima vez. Debe de ser muy