Desde arriba abajo, Fernando lo midió con la mirada, y acto seguido se dio media vuelta para marcharse. Thiago lo siguió inmediatamente, pero apenas avanzaron unos pasos, escuchó la voz grave de Fernando:
—Entrégame un informe mañana en la mañana.
—¿Ah? —Thiago juraba no entender a qué se refería—. ¿El informe del nuevo proyecto?
Fernando volteó con frialdad.
—¿Tú qué crees?
—… —A Thiago se le heló la sangre.
«¿Informe sobre mujeres…?», pensó. «¡Me voy a meter en un lío! ¿Puedo retractarme de lo