Aunque siempre se había considerado una persona astuta, jamás imaginó que una mujer casi diez años menor que él lo manipularía de manera tan descarada.
En aquel pendrive, las pruebas eran claras: Frigg había organizado varias escenas, culpando a Daisy una y otra vez.
No solo este último secuestro; también la vez anterior, Daisy había sido acusada falsamente.
Con la cabeza gacha, Fernando revisó el expediente médico que Thiago le había llevado:
*Le perforaron el abdomen con un cuchillo, casi hiri