Daisy había pensado en algún momento en tener un hijo con Fernando, pero esos eran sueños del pasado. Ahora, solo deseaba el divorcio. Además, estaba segura de que Fernando solo le estaba siguiendo el juego a la abuela con lo del bebé.
Tan pronto entraron en la habitación, soltó la mano de Fernando.
—No deberías decir esas cosas frente a la abuela. Se lo tomará en serio.
—Pues que se lo tome en serio.
—¿Qué significa eso?
Fernando sonrió, sus labios dibujando una mueca llena de intenciones.
—¿Tú