Un disgusto le haría mal, sobre todo con su hipertensión. Resignada, pensó que al menos podría aprovechar la visita para observar de cerca el estado de salud de la abuela.
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CASA SUÁREZ
Apenas entraron por la puerta, un cojín voló directamente hacia Fernando, quien dio un paso al lado, dejando que el cojín golpeara a Daisy en la frente.
Daisy se quedó en silencio, tomándose un momento para procesar el golpe. Menos mal había sido un cojín, pero ¿y si hubiera sido otra cosa? ¿Y si detrás de él e