Daisy creyó que se trataba del personal de turno, así que, en cuanto escuchó que alguien venía, cerró su laptop de inmediato y se escondió detrás de la puerta. No es que temiera que la descubrieran haciendo algo indebido, pero siempre hay que mostrar cierto respeto hacia los funcionarios públicos.
Cuando la puerta se abrió, Daisy notó que la persona que entraba parecía moverse con aún más cautela que ella.
¿Sería alguien enviado por el culpable?
Tal vez no confiaban por completo en las trampas q