La resonancia del Festival del Renacimiento se extendió como un eco benévolo mucho más allá de los muros de la Fundación Aurora. Durante meses, la vida dentro del edificio adquirió la calidad de un sueño realizado. Los pasillos resonaban con el sonido de instrumentos afinándose, risas de niños en el jardín comunitario y el zumbido apenas audible de los sistemas de energía que convertían la luz del sol en sustento para el arte. Olivia y Lion habían encontrado un ritmo, una simbiosis donde su mat