“Hoy es el día en que nos casamos. ¿Por qué tendría que trabajar?”, sus palabras se grabaron en mi cabeza, causando que me sonrojara rápidamente, poniéndome totalmente nerviosa.
—Entonces, Lion… ¿Te gustaría ir a mi academia? Hay algo que quisiera mostrarte. —Pregunté esbozando una sonrisa.
—Sí, está bien. —Respondió sin rodeos.
Inmediatamente me incliné hacia adelante y le indiqué a Andrés la dirección de la academia, aún no me la sabía muy bien, pero me apañé para explicársela, aunque él, sin