Mundo ficciónIniciar sesiónSentí que mi cabeza daba vueltas. No era solo incomodidad; era ira, frustración y una sensación de vulnerabilidad que hacía tiempo no experimentaba. Noria me miró con un poco de lástima antes de darme una palmada en el hombro. Su inevitable juicio retumbaba en mi mente como el eco de algo imposible de evitar.
—Pues pienso que tienes que hablar con la jefa para que se aclare todo el lío, porque tu adorable Andy llegó ase






