Mundo ficciónIniciar sesiónPor suerte, no he tenido que responder nada de lo que me preguntan debido al abuelo y a Minetti. Al fin, parece que se han puesto de acuerdo en algo. Dicen chistes y se ríen hipócritamente. Yo permanezco al lado de mi esposo, tratando de idear algo para escaparme.
Un toque en mi hombro me hace girar la cabeza para ver a las otras mujeres invitándome a salir a la terraza.—Muchas gracias, en verdad no me siento bien, no quiero exponerme a la temperatura fr&






