Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe quedo observándola incrédula. Miro hacia donde está Enrrieta, la esposa de Rodrigo, que tiene una expresión siniestra y la quiere fulminar con la mirada.
—Zinerva, te dije que cuidaras de tu lengua; la puedes perder un día de estos por hablar sin pensar —la amenaza con un tono bajo Enrrieta. —No le prestes atención, Enrrieta querida —interviene la tal Marena con una voz falsa—. Ya la conoces &md






